New Cecut director provokes protests – and a debate
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Please Bore me to death!
“But although one wants to do nothing, things are done to one; the world makes sure that one does not find oneself. And even if one perhaps isn’t interested in it, the world itself is much too interested for one to find the peace and quite necessary to be as thoroughly bored with the world as it ultimately deserves.
But what if one refuses to allow one self to be chased away? Then boredom becomes only proper occupation, since it provides a kind of guarantee that one is, so to speak, still in control of one’s own existence. If one never bored, one would presumably not really be present at all and would thus be merely on more object of boredom, as was a claim at the outset.. One would light up on the rooftops or spool by a filmstrip. But if indeed one is present, one would have no choice but to be bored by the ubiquitous abstract racket that does not allow one to exist, and at the same time, to find oneself boring for exsiting in it.”
Siegfried Kracauer, Boredom (1924)

For the second successive summer, Washington University will explore the San Diego / Tijuana Region through a series of urban and architecture design projects. Following the success of last year’s work into large scale master plans for a diverse set of urban conditions around the city of Tijuana and San Diego , this year’s agenda will focus on community scale projects that engage a dialogue in terms of identity, culture, architecture and community building. The 8 week studio will begin with a trip to Mexico City to study and research related cultural, political and urban issues that are relevant to the relationships between center and periphery, local and global as well as the work and projects of emerging Mexican architects and urban designers. The studio will reconvene, for the duration of the studio, in San Diego and work from Woodbury School of Architecture’s new building in the Hispanic district of Barrio Logan. Reference to local topics and contemporary theory on urbanism will be offered by an accompanying lecture series involving experts from Tijuana, San Diego and Los Angeles. Our lecture series is open to the public. See poster for dates and times. Heriberto Yepez May 30 1pm Marcos Ramirez Erre June 3 4pm Kyong Park June 16 6 pm Josh Kun June 20 2 pm Lucia Sanroman June 24 1pm @sdmca Teddy Cruz June 26 1 pm
Smart not Green!
“Apolitca, humanitaria, universalista y científica, la ideología del medio ambiente transforma la desigualdad social en daños físicos y funde las clases sociales en un solo ejercito de boy-scouts.” Manuel Castells
En el verano del 2008 se llevo a cabo el taller de diseño urbano en Tijuana por parte de la Universidad de Washington dirigido por John Hoal, Andrea Dietz y un servidor. El propósito del taller era trabajar en conjunto con dos instituciones que ya habían realizado estudios en el Cañón de los Laureles; IMPLAN y Oscar Romo del Estuario Rio Tijuana en Imperial Beach. Usando los estudios realizados por estas dos instituciones como plataforma se inicio un proyecto de 8 semanas donde se visualiza el rescate ecológico del cañón y el mejoramiento de los espacios públicos y de vivienda. En este proyecto se considero intentar solucionar el problema de circulación hacia y desde el cañón a nodos de transporte en la periferia. Se propuso un proyecto integro que incluye el rescate ecológico (Naturaleza – Hombre) sin olvidar las demás relaciones urbanas (Sociedad – Hombre) porque es importante subrayar que el espacio ecológico también es un espacio político. La semana pasada el proyecto recibió el Smart Growth Award del Urban Land Institute, institución internacional de planeación urbana. El proyecto en los Laureles gano por la colaboración entre las instituciones académicas y gubernamentales así como otras de carácter no lucrativo. Este reconocimiento incita a generar interés por la realizacion ,en conjunto, de proyectos en Tijuana que incluyan a todas las instituciones interesadas que avalen y critiquen los resultados de estos talleres ya que hay muchos proyectos que llegan a Tijuana pero nunca son evaluados por la comunidad o por las instituciones interesadas. Espero que este reconocimiento nos ayude a generar propuestas reales y progresivas. Lejos del modelo Green queremos volver a defender al Hombre y su Ciudad.
Aquí está la nota donde se publicaron los resultados de los Smart Growth Awards en el Daily Transcript de San Diego.
ULI honors best ‘smart growth’ projects of 2009
Farson said. “We’re not just designing buildings, but situations,” Farson said. “Not just homes but family life.”
For a cross-border effort to restore the Tijuana River Valley, the Smart Growth Awards honored the Laureles Canyon Revitalization Project. In the summer of 2008 students from the Graduate School of the Sam Fox School of Design at Washington University in St. Louis arrived in Tijuana to determine how to restore the canyon, working in collaboration with the Tijuana Municipal Planning Institute (IMPLAN) and the Tijuana River National Estuarine Research Reserve in Imperial Beach.
Do as I say not as I do!
The Guilt of Having a Good Thing – NYtimes
“That’s a terrible irony for me,” said Mr. Sennett, a professor at N.Y.U. and the London School of Economics, “because I’ve written about the evils of gated communities. But I’m not a sufficiently moral person to abandon this house. And that,” he said with a laugh, “is a moral failing.”
Pretendiendo Creer: Un Tren Ligero para Tijuana
En el sitio de AFN está la entrevista a Jorge Ramos donde anuncia el proyecto del tren ligero para la ciudad de Tijuana. Leer Aqui. Las primeras rutas (digo primeras por que espero que haya más de dos ) son las que conectan el valle de las palmas (ciudad de 1 millón de personas, fantasías de URBI) donde definitivamente la gente necesitara transportarse a Tijuana y el otro recorrido será de Santa Fe (que va aliviar el problema de transporte ocasionado de nuevo por le grand desarrolladora ganadora del premio de vivienda Urbi-cidio). Espero que ahora si se logre y se llegue a un acuerdo con los transportistas que bien pueden ser parte de una red de transporte público. Una obra como esta presenta la oportunidad de crear nodos urbanos que complementen el uso del transporte masivo. Me refiero a puntos estratégicos donde las paradas se conviertan en detonadores comerciales y cívicos. Estas estaciones del tren ligero pueden generar la suficiente actividad económica para la integración de espacios comerciales así como de entretenimiento. Se tiene que aprender de los errores de nuestro vecino del norte ( San Diego) por que cuando diseñaron las estaciones del Trolley incluyeron grandes estacionamientos que contrastan con la idea del transporte masivo como alternativa al uso del carro. . Si vamos a tomar un transporte público para despues usar un auto personal y dirigirnos a nuestro destino entonces las rutas y estaciones no están ubicadas en los lugares adecuados.
Imagen de la estación de Iris Ave en San Ysidro con estacionamiento en ambos lados del tren.
Es importante reorganizar todo el transporte público junto con la nueva ruta del tren ligero incluyendo unas rutas de bicicleta. Así es, a pedalear, porque ahora si se podrá recorrer la ciudad combinando estos dos tipos de transporte sin crear tanto congestionamiento vial por la ciudad, aparte a mis amigos “verdes” ambientalista les va gustar la idea de eliminar los contaminantes generados por los autos y camiones. Lo importante será que se ligue las actividades económicas y sociales con las diferentes paradas del tren ligero y crear pequeños centros para las comunidades aledañas. Seria increíble que un ciudadano pudiese ira al mercado, al cine, al café , a pistear o a cualquier otro espacio social en el tren sin tener que usar el auto. Una gran idea que necesitaba volver a revisarse, pero espero que esta vez se pueda ver como un instrumento de planeación urbana y no solo un modo de transporte.
México, D.F., 28 de abril (apro).- La fiebre porcina se originó por la falta de cumplimiento de leyes sanitarias por parte de las trasnacionales, así como de una política errada de la OMS, concluye Mike Davis, autor de la prestigiada investigación sobre influenza titulada “El monstruo llama a nuestra puerta”.
En un artículo publicado por el periódico The Guardian y reproducido por la red de noticias alternativa Rebelión, el académico de la Universidad de California destaca que el virus se dejó crecer exponencialmente sin si quiera tomar medidas de contrarresto. A continuación, el artículo:
La gripe porcina mexicana, una quimera genética probablemente concebida en el cieno fecal de una gorrinera industrial, amenaza subitáneamente con una fiebre al mundo entero. Los brotes en la América del Norte revelan una infección que está viajando ya a mayor velocidad de la que viajó con la última cepa pandémica oficial, la gripe de Hong Kong en 1968.
Robándole protagonismo a nuestro último asesino oficial, el virus H5N1, este virus porcino representa una amenaza de ignota magnitud. Parece menos letal que el SARS [Síndrome Respiratorio Agudo, por sus siglas en inglés] en 2003, pero, como gripe, podría resultar más duradera que el SARS. Dado que las domesticadas gripes estacionales de tipo A matan nada menos que a un millón de personas al año, incluso un modesto incremento de virulencia, especialmente si va combinada con una elevada incidencia, podría producir una carnicería equivalente a una guerra importante.
Ello es que una de sus primeras víctimas ha sido la consoladora fe, inveteradamente predicada por la Organización Mundial de Salud (OMS), en la posibilidad de contener las pandemias con respuestas inmediatas de las burocracias sanitarias e independientemente de la calidad de la sanidad pública local. Desde las primeras muertes por H5N1 en 1997, en Hong Kong, la OMS, con el apoyo de la mayoría de administraciones nacionales de sanidad, ha promovido una estrategia centrada en la identificación y el aislamiento de una cepa pandémica en su radio local de brote, seguidos de una masiva administración de antivirales y –si disponibles— vacunas a la población.
Una legión de escépticos ha criticado ese enfoque de contrainsurgencia viral, señalando que los microbios pueden ahora volar alrededor del mundo –casi literalmente en el caso de la gripe aviar— mucho más rápidamente de lo que la OMS o los funcionarios locales puedan llegar a reaccionar al brote original. Esos expertos han observado también el carácter primitivo, y a menudo inexistente, de la vigilancia de la interfaz entre las enfermedades humanas y las animales. Pero el mito de una intervención audaz, preventiva (y barata) contra la gripe aviar ha resultado valiosísimo para la causa de los países ricos que, como los EEUU y el Reino Unido, prefieren invertir en sus propias líneas Maginot biológicas, antes que incrementar drásticamente la ayuda a los frentes epidémicos avanzados de ultramar. Tampoco ha tenido precio este mito para las grandes transnacionales farmacéuticas, enfrentadas en una guerra sin cuartel con las exigencias de los países en vía de desarrollo empeñados en exigir la producción pública de antivíricos genéricos clave como el Tamiflu patentado por Roche.
La versión de la OMS y de los centros de control de enfermedades, de acuerdo con a cual ya se está preparado para una pandemia, sin mayor necesidad de nuevas inversiones masivas en vigilancia, infraestructura científica y regulatoria, salud pública básica y acceso global a fármacos vitales, será ahora decisivamente puesta a prueba por la gripe porcina, y tal vez averigüemos que pertenece a la misma categoría de gestión “ponzificada” del riesgo que los títulos y obligaciones de Madoff. No es tan difícil que falle el sistema de alertas, habida cuenta de que, sencillamente, no existe. Ni siquiera en la América del Norte y en la Unión Europea.
Tal vez no sea sorprendente que México carezca tanto de capacidad como de voluntad política para gestionar enfermedades avícolas y ganaderas, pero ocurre que la situación apenas es mejor al norte de la frontera, en donde la vigilancia se deshace en un desdichado mosaico de jurisdicciones estatales y las grandes empresas pecuarias se enfrentan a las regulaciones sanitarias con el mismo desprecio con que suelen tratar a los trabajadores y a los animales. Análogamente, una década entera de advertencias de los científicos fracasó en punto a garantizar transferencias de sofisticada tecnología viral experimental a los países situados en las rutas pandémicas más probables. México cuenta con expertos sanitarios de reputación mundial, pero tiene que enviar las muestras a un laboratorio de Winnipeg para descifrar el genoma de la cepa. Así se ha perdido toda una semana.
Pero nadie menos alerta que las autoridades de control de enfermedades en Atlanta. De acuerdo con el Washington Post, el CDC [siglas en inglés del Centro de Control de Enfermedades, radicado en Atlanta; T.] no se percató del brote hasta seis días después de que México hubiera empezado a imponer medidas de urgencia. No hay excusa que valga. Lo paradójico de esta gripe porcina es que, aun si totalmente inesperada, había sido ya pronosticada con gran precisión. Hace seis años, la revista Science consagró un artículo importante a poner en evidencia que, “tras años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de la América del Norte ha dado un salto evolutivo vertiginoso”.
Desde su identificación durante la Gran Depresión, el virus H1N1 de la gripe porcina sólo había experimentado una ligera deriva desde su genoma original. Luego, en 1998, una cepa muy patógena comenzó a diezmar puercas en una granja de Carolina del Norte, y empezaron a surgir nuevas y más virulentas versiones año tras año, incluida una variante del H1N1 que contenía los genes internos del H3N2 (causante de la otra gripe de tipo A que se contagia entre humanos).
Los investigadores entrevistados por Science se mostraban preocupados por la posibilidad de que uno de esos híbridos pudiera llegar a convertirse en un virus de gripe humana –se cree que las pandemias de 1957 y de 1968 fueron causadas por una mezcla de genes aviares y humanos fraguada en el interior de organismos porcinos—, y urgían a la creación de un sistema oficial de vigilancia para la gripe porcina: admonición, huelga decirlo, a la que prestó oídos sordos un Washington dispuesto entonces a tirar miles de millones de dólares por el sumidero de las fantasías bioterroristas.
¿Qué provocó tal aceleración en la evolución de la gripe porcina? Hace mucho que los virólogos están convencidos de que el sistema de agricultura intensiva de la China meridional es el principal vector de la mutación gripal: tanto de la “deriva” estacional como del episódico “intercambio” genómico. Pero la industrialización granempresarial de la producción pecuaria ha roto el monopolio natural de China en la evolución de la gripe. El sector pecuario se ha visto transformado en estas últimas décadas en algo que se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que pintan los libros de texto en la escuela.
En 1965, por ejemplo, había en los EEUU 53 millones de cerdos repartidos entre más de un millón de granjas; hoy, 65 millones de cerdos se concentran en 65.000 instalaciones. Eso ha significado pasar de las anticuadas pocilgas a ciclópeos infiernos fecales en los que, entre estiércol y bajo un calor sofocante, prestos a intercambiar agentes patógenos a la velocidad del rayo, se hacinan decenas de millares de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios.
El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center publicó un informe sobre la “producción animal en granjas industriales”, en donde se destacaba el agudo peligro de que “la continua circulación de virus (…) característica de enormes piaras, rebaños o hatos incremente las oportunidades de aparición de nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos”. La comisión alertó también de que el promiscuo uso de antibióticos en las factorías porcinas –más barato que en ambientes humanos— estaba propiciando el auge de infecciones estafílocóquicas resistentes, mientras que los vertidos residuales generaban brotes de e scherichia coli y de pfiesteria (el protozoo que mató a mil millones de peces en los estuarios de Carolina y contagió a docenas de pescadores).
Cualquier mejora en la ecología de este nuevo agente patógeno tendría que enfrentarse con el monstruoso poder de los grandes conglomerados empresariales avícolas y ganaderos, como Smithfield Farms (porcino y vacuno) y Tyson (pollos). La comisión habló de una obstrucción sistemática de sus investigaciones por parte de las grandes empresas, incluidas unas nada recatadas amenazas de suprimir la financiación de los investigadores que cooperaran con la comisión.
Se trata de una industria muy globalizada y con influencias políticas. Así como el gigante avícola Charoen Pokphand, radicado en Bangkok, fue capaz de desbaratar las investigaciones sobre su papel en la propagación de la gripe aviar en el sureste asiático, es lo más probable que la epidemiología forense del brote de gripe porcina se dé de bruces contra la pétrea muralla de la industria del cerdo.
Eso no quiere decir que no vaya a encontrarse nunca una acusadora pistola humeante: ya corre el rumor en la prensa mexicana de un epicentro de la gripe situado en torno a una gigantesca filial de Smithfield en el estado de Veracruz. Pero lo más importante –sobre todo por la persistente amenaza del virus H5N1— es el bosque, no los árboles: la fracasada estrategia antipandémica de la OMS, el progresivo deterioro de la salud pública mundial, la mordaza aplicada por las grandes transnacionales farmacéuticas a medicamentos vitales y la catástrofe planetaria que es una producción pecuaria industrializada y ecológicamente desquiciada.
*Mike Davis es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO . Traducidos recientemente al castellano: su libro sobre la amenaza de la gripe aviar ( El monstruo llama a nuestra puerta , trad. María Julia Bertomeu, Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2006), su libro sobre las Ciudades muertas (trad. Dina Khorasane, Marta Malo de Molina, Tatiana de la O y Mónica Cifuentes Zaro, Editorial Traficantes de sueños, Madrid, 2007) y su libro Los holocaustos de la era victoriana tardía (trad. Aitana Guia i Conca e Ivano Stocco, Ed. Universitat de València, Valencia, 2007). Sus libros más recientes son: In Praise of Barbarians: Essays against Empire (Haymarket Books, 2008) and Buda’s Wagon: A Brief History of the Car Bomb (Verso, 2007; traducción castellana de Jordi Mundó en la editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2009).